El ejercicio es crucial para los adolescentes, ya que apoya su bienestar físico, mental y emocional. Ayuda a mejorar la salud cardiovascular, fortalece los huesos y los músculos y promueve un crecimiento y desarrollo saludables. Además, el ejercicio regular puede ayudar a reducir el riesgo de obesidad, depresión y ansiedad.
La OMS recomienda que los adolescentes de 11 a 17 años realicen al menos 60 minutos diarios de actividad física de moderada a vigorosa. Esto puede incluir actividades como caminar, correr, andar en bicicleta, nadar o practicar deportes. La OMS también recomienda que los adolescentes incorporen actividades de fortalecimiento muscular, como flexiones, abdominales o entrenamiento de resistencia, al menos tres días a la semana.
Es importante tener en cuenta que estas recomendaciones son los requisitos mínimos para los adolescentes y se recomienda realizar más actividad física para obtener beneficios adicionales para la salud. Alentar a los adolescentes a hacer ejercicio con regularidad puede ayudarlos a prepararse para una vida de hábitos saludables y una mejor salud general.
Recuerde, antes de comenzar cualquier nueva rutina de ejercicios, siempre es una buena idea consultar con un profesional de la salud para asegurarse de que sea segura y adecuada para sus necesidades individuales y su nivel de condición física.